No arañes, corazón delator,
que desfallezco en locura.
Trazas emoción inabarcable,
mísero ahogo de disculpa,
goteo de hilos que hacen poso.
Tras el nudo llega el pitido.
Tú y cuántos más...
Haces de mí títere ciego,
golpeando alrededor,
esperando el eco.
Percepción inconsciente
Cautivo destino amante
Si he de perder...No me salves.
No huyas, corazón delator.
Prefiero sucumbir al calor.
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