miércoles, 1 de octubre de 2014

Octubre en primavera

Encuéntrame. Sé el tatuaje prendado en mi piel. La razón para quedarme en mí. Prometo ser tu viviente entre durmientes. No soñaré ligero, no te ofreceré algo menos de lo que soy.

Tendrás que saber que soy la valerosa que se mantiene firme cerca de las salidas de emergencia: siempre fui el pez que salta y que a la vez muerde el anzuelo. Balanza de emociones, intenciones con retorno. Alegre melancólica, valiente sensiblona.

No te pido falso amor condicionado y almidonado. Ni si quiera necesito que me salves de mí misma. Tan sólo mantén mi mirada entre los rostros perdidos, ten la fortaleza de ser fuerte conmigo. Sé invencible y cae al abismo a mi lado. No quiero morirme lentamente contigo, mejor vivámonos alto y a todo latido.

Mientras decidimos aparecer seguiré sobreviviéndome, eco de silencios. Como si no te conociera. Como si ya no supiera lo que realmente deseo. Alma que no te recuerda, inconsciencia que no te tantea. Fui y seré eternamente "Tú": mi absoluta devoción a la utopía.


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