domingo, 4 de noviembre de 2012

Canción de vuelta

Es extraño, pero cuando estoy en medio de la carretera, a cientos de kilómetros por hora, me siento totalmente serena, como en medio de un oasis. En mi limbo particular, me encuentro simplemente en medio. Los problemas, la gente a la que aprecio, parecen igual de distantes. Sólo estoy yo, sencillamente esperando, en paz con mis decisiones. La despedida no duele tanto, porque solo se hace corpórea cuando chocas directamente con tu destino.

La velocidad y la violencia con la que las gotas chocan contra el cristal, uniéndose unas con otras para formar venas transparentes. El tacto del gigante adaptándose al asfalto. Los suaves latidos de la música que hacen de fondo. El paisaje cambiante. La carretera se pierde en el horizonte, parece como si no acabase nunca. Como si vagara por siempre entre distintos escenarios. Solos yo y la inmensidad.




En ese momento siento que podría vagar eternamente y forjar una vida a partir de esperas y trazos sobre el papel. Observando el mosaico de realidades diferentes que representa mi ventana ante mis ojos.

Mientras apoyo la cabeza en el cristal dubitativa me voy alejando de mi última frase: "He venido por ti, lo demás es secundario". Es cierto, todo es por ti. Por que eres la persona más importante de mi vida. Y me da igual estar perdida en medio de la nada o en mi destino, porque al fin de cuentas, ya estoy lejos de ti.