Es extraño, pero cuando estoy en medio de la carretera, a cientos de kilómetros por hora, me siento totalmente serena, como en medio de un oasis. En mi limbo particular, me encuentro simplemente en medio. Los problemas, la gente a la que aprecio, parecen igual de distantes. Sólo estoy yo, sencillamente esperando, en paz con mis decisiones. La despedida no duele tanto, porque solo se hace corpórea cuando chocas directamente con tu destino.
La velocidad y la violencia con la que las gotas chocan contra el cristal, uniéndose unas con otras para formar venas transparentes. El tacto del gigante adaptándose al asfalto. Los suaves latidos de la música que hacen de fondo. El paisaje cambiante. La carretera se pierde en el horizonte, parece como si no acabase nunca. Como si vagara por siempre entre distintos escenarios. Solos yo y la inmensidad.
En ese momento siento que podría vagar eternamente y forjar una vida a partir de esperas y trazos sobre el papel. Observando el mosaico de realidades diferentes que representa mi ventana ante mis ojos.
Mientras apoyo la cabeza en el cristal dubitativa me voy alejando de mi última frase: "He venido por ti, lo demás es secundario". Es cierto, todo es por ti. Por que eres la persona más importante de mi vida. Y me da igual estar perdida en medio de la nada o en mi destino, porque al fin de cuentas, ya estoy lejos de ti.
domingo, 4 de noviembre de 2012
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Wooden arms
Ojalá te pudiese trazar con la perfección de mis pinceladas oníricas. Mi imaginación sería el cimiento de nuestros recuerdos. Quisiera trazar una sonrisa incombustible. Como la que un día quizá tuviste. No dejo de pensar en el tiempo en el que no tenía que idealizarnos, en el que todo sonaba sencillo y tus suspiros ligeros me aportaban seguridad. Quizás nunca lo fueron, pero a mí se me antojaban así
Ojalá fueses la persona que quiero que seas. Ojalá pudiera cambiarte. Ojalá pudiera cambiarme. Quitar el velo del tiempo en tu expresión y tu voluntad. Que estas líneas tuviesen un solo destinatario.
Todas las relaciones se comportan como un ciclo que se degrada poco a poco.Lo que está encadenado a la vida hereda su caducidad. Debemos afrontar que algún día nos llegará el invierno, que difícilmente tiene vuelta atrás.
"I wish I'd be in your wooden arms
That'll swallow me into a thousand dreams
And held me close while wooden eyes
That weep just like a willow tree
I wish it would be in black and white
But at least I will sleep in your wooden arms tonight
In your wooden arms, in your wooden arms, in your wooden arms
In your wooden arms, in your wooden arms, in your wooden arms"
Ojalá fueses la persona que quiero que seas. Ojalá pudiera cambiarte. Ojalá pudiera cambiarme. Quitar el velo del tiempo en tu expresión y tu voluntad. Que estas líneas tuviesen un solo destinatario.
Todas las relaciones se comportan como un ciclo que se degrada poco a poco.Lo que está encadenado a la vida hereda su caducidad. Debemos afrontar que algún día nos llegará el invierno, que difícilmente tiene vuelta atrás.
"I wish I'd be in your wooden arms
That'll swallow me into a thousand dreams
And held me close while wooden eyes
That weep just like a willow tree
I wish it would be in black and white
But at least I will sleep in your wooden arms tonight
In your wooden arms, in your wooden arms, in your wooden arms
In your wooden arms, in your wooden arms, in your wooden arms"
sábado, 26 de mayo de 2012
¿Hasta qué punto somos dueños de nuestro destino?
¿La personalidad se adquiere o se hereda? En ese caso, resultaría un tanto decepcionante, porque sería parte de un destino del que no podemos eludir. ¿Quién tiene la culpa de nuestros grandes defectos? ¿Podemos, o debemos, responsabilizar a alguien que no seamos nosotros de nuestra propia conducta? ¿Y de los fracasos, ideas preconcebidas y desengaños? ¿Nos engañaron desde pequeños enseñándonos su porción de realidad? Nos inculcaron unos principios que aceptamos sin rechistar, pero ahora nos damos cuenta que quizá no sean tan correctos como nos hicieron pensar. Y somos responsables de moldearlos. ¿Realmente tenemos el derecho de recriminar los de los demás?
Todos somos seres imperfectos. Pero no, eso no es excusa...
Todos somos seres imperfectos. Pero no, eso no es excusa...
lunes, 20 de febrero de 2012
Remember
Sólo es un tenue reflejo de a saber donde. Parpadea pidiendo atención. Se abre paso entre las redes y empieza a retumbar cada vez más y más. Le sonrío distraída. Cuento hasta tres, pero no se va. Y trae esos latidos que de alguna forma siguen guardados en algún lugar de mi mente esperando a estallar, a arder en mi retina. Y todo parece tan vivo como ayer. Sentimientos agolpados; algunos caducos, y decisiones diferentes.
Me atrapa por completo. Es inútil escapar. Me sumerjo tras mi resistencia pacífica, y me muevo en sintonía con el escenario onírico, que tiene la forma de un reflejo lejano e irreal. ¿De verdad he vivido todo eso? ¿Qué diferencia hay entre lo que hemos vivido y lo que soñamos? ¿No es todo igual de inalcanzable?
Me atrapa por completo. Es inútil escapar. Me sumerjo tras mi resistencia pacífica, y me muevo en sintonía con el escenario onírico, que tiene la forma de un reflejo lejano e irreal. ¿De verdad he vivido todo eso? ¿Qué diferencia hay entre lo que hemos vivido y lo que soñamos? ¿No es todo igual de inalcanzable?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)