[...]
Finalmente, dejar que el silencio me alcance. Sentir la armonía que sólo puedo lograr escribiendo. Prometerme que esta historia, las palabras de inicios y fin, han marchado en paz.
I wish nothing but the best for you, too,
Don't forget me, I beg,
I remember you said,
"Sometimes it lasts in love,
But sometimes it hurts instead"
lunes, 30 de diciembre de 2013
jueves, 12 de diciembre de 2013
Senda-Sueño
Aún no me conoces, pero mis trazos imperfectos sueñan con
alcanzarte. Pies anclados en calma, sostenidos bajo el abrigo de sus
marcas perennes, abandonan el vicio de golpear las horas furiosos. Pasos
sencillos, mirada enfundada al frente.
Eres mi aliento, aplacas medios y fines. Sueño por ti, lucho por ti. Esperanza. Futuro. A veces lírica, a veces prosa. Tintineo de ideas dispares que hilvanan la convergencia de vida que represento. Raramente te degradas, y caes a la mundana desidia. Me regalas la dicha y la osadía de mirarte a la cara. De quererte y ganarte, en la resistencia de amar a mi manera, en el dolor de nunca acallarte. Polimorfa, parcial y distorsionista, tan mía, tan inconformista. Sé que no podré ser feliz de otra manera si no te alcanzo, si no me alcanzo.
"Nunca el tiempo es perdido"
Las ganas de inventar
Y una tiza al cielo,
Marcaran la frontera de mi razón.
Y un arsenal de paciencia y celos
Nos recuerdan, las chicas no pagan dinero.
Y a la vez que lo sagrado, siempre es pequeño
Tus fantasmas me pueden resucitar.
Mi colección de angelitos negros
Nos recuerdan, tenemos lo que merecemos.
Lo sé porque muchos ya se fueron
Y hoy sigo sus pasos al caminar.
Y aquí tú y yo,
Solo quedamos los buenos
Nadie nos enseña donde parar.
No te asustes al desgastarme, soy eterno
Y esas manos tan puras como el coral.
Ya llegará lo del cementerio
Y solo entonces lo mismo será que no serlo
Eres mi aliento, aplacas medios y fines. Sueño por ti, lucho por ti. Esperanza. Futuro. A veces lírica, a veces prosa. Tintineo de ideas dispares que hilvanan la convergencia de vida que represento. Raramente te degradas, y caes a la mundana desidia. Me regalas la dicha y la osadía de mirarte a la cara. De quererte y ganarte, en la resistencia de amar a mi manera, en el dolor de nunca acallarte. Polimorfa, parcial y distorsionista, tan mía, tan inconformista. Sé que no podré ser feliz de otra manera si no te alcanzo, si no me alcanzo.
"Nunca el tiempo es perdido"
Las ganas de inventar
Y una tiza al cielo,
Marcaran la frontera de mi razón.
Y un arsenal de paciencia y celos
Nos recuerdan, las chicas no pagan dinero.
Y a la vez que lo sagrado, siempre es pequeño
Tus fantasmas me pueden resucitar.
Mi colección de angelitos negros
Nos recuerdan, tenemos lo que merecemos.
Lo sé porque muchos ya se fueron
Y hoy sigo sus pasos al caminar.
Y aquí tú y yo,
Solo quedamos los buenos
Nadie nos enseña donde parar.
No te asustes al desgastarme, soy eterno
Y esas manos tan puras como el coral.
Ya llegará lo del cementerio
Y solo entonces lo mismo será que no serlo
martes, 26 de noviembre de 2013
"True love waits"
Ahora que sé que te he perdido, me desgarro. Ahora que intuyo, que quizás jamás te tuve.
Me despido, en esta secreta ausencia. Ya no existimos como tal. Brillamos en otra vida, otro mundo, ya marchito, bajo un cielo que me martillea como lluvia de otoño. Ofensivo frío, justo, sincero. Afilado. Reconfortante.
Sé que no te volveré a ver, cegada en rencores de promesas baldías. No seré capaz de ver mi paz en ti, ni el amor que latía a medio tempo en un deseo de ser lo que me arrase y me desarme. No serás espejismo de fiel compañía. Tus palabras nos abandonaron, y derribaron la imagen, el símbolo de algo excepcional, que asociaba a ti.
No podré perdonar situarte en el margen, junto aquellos que me enseñaron el desamparo y lo superficial. Sé que no seré capaz de ver en ti más que frío y ausencia. Que no es más, que un reflejo de la mía.
Ya no eres, ya no soy.
Me despido, en esta secreta ausencia. Ya no existimos como tal. Brillamos en otra vida, otro mundo, ya marchito, bajo un cielo que me martillea como lluvia de otoño. Ofensivo frío, justo, sincero. Afilado. Reconfortante.
Sé que no te volveré a ver, cegada en rencores de promesas baldías. No seré capaz de ver mi paz en ti, ni el amor que latía a medio tempo en un deseo de ser lo que me arrase y me desarme. No serás espejismo de fiel compañía. Tus palabras nos abandonaron, y derribaron la imagen, el símbolo de algo excepcional, que asociaba a ti.
No podré perdonar situarte en el margen, junto aquellos que me enseñaron el desamparo y lo superficial. Sé que no seré capaz de ver en ti más que frío y ausencia. Que no es más, que un reflejo de la mía.
Ya no eres, ya no soy.
miércoles, 30 de octubre de 2013
"Ya no"
Cerca del principio, nos desconocemos. Parpadeamos en una versión de nosotros que me es imposible de encajar, tan frágil al silencio. Visto la ausencia de traición y retuerzo mis noches de luna prófuga entre insomnio y apatía.
Arrugo las palabras que se quedaron en la simple intención, aquellas a las que no supimos llegar. Podrían haber sido más que aire y halagos, pero ya no importa. Las dejo volteando en el asfalto, con un retazo de mí, pisoteado, releído, repensado.
Me sueño, me busco, me espero. Una sonrisa sencilla y humilde se posa en mi inconsciencia. Ya no necesito que entiendan mis razones, ni que miren con mis ojos. Decido que está fuera de mi alcance pedir que me quieran como yo necesito. Y por una breve fracción de vida olvido lo que ansío y no encontré, la parte de vida que me falta, mi oasis, mi redención.
Arrugo las palabras que se quedaron en la simple intención, aquellas a las que no supimos llegar. Podrían haber sido más que aire y halagos, pero ya no importa. Las dejo volteando en el asfalto, con un retazo de mí, pisoteado, releído, repensado.
Me sueño, me busco, me espero. Una sonrisa sencilla y humilde se posa en mi inconsciencia. Ya no necesito que entiendan mis razones, ni que miren con mis ojos. Decido que está fuera de mi alcance pedir que me quieran como yo necesito. Y por una breve fracción de vida olvido lo que ansío y no encontré, la parte de vida que me falta, mi oasis, mi redención.
sábado, 28 de septiembre de 2013
viernes, 13 de septiembre de 2013
The road not taken
Con el latido contenido, exhalo un salto al vacío. Atravieso la compleja maraña telón y me adentro en la verdad, solitaria y taciturna, paciente y firme.
En una mezcla de coraje e ignorancia, la dejo salir. No importa como la cure ante mí, o ante ti, seguirá clamando incendiaria, trazando otra línea roja en mi camino. Convirtiéndome en algo menos de la mitad de un veintiséis. Paralizando el tempo, hasta que sonría finalmente a mi favor.
En una mezcla de coraje e ignorancia, la dejo salir. No importa como la cure ante mí, o ante ti, seguirá clamando incendiaria, trazando otra línea roja en mi camino. Convirtiéndome en algo menos de la mitad de un veintiséis. Paralizando el tempo, hasta que sonría finalmente a mi favor.
miércoles, 19 de junio de 2013
Adios, oasis
Noches de jazmín se evaporan, meciéndose en la brisa. Recuerdos tiritan como el mar de plata, brillantes, pacíficos, ligeros. Estrellan contra las rocas, con una furia efervescente. Se corrompen, y nadie les rescata. Saladas voces a la deriva luchan por encontrar la redención, descubriendo un ocaso anunciado.
jueves, 6 de junio de 2013
Mar de olivos
Tal vez, porque siempre fuiste, y no conocí unos pasos diferentes. Retórica inconsciente e indefinible, atrapada en las circunstancias. Te culpé sin pretenderlo, para consolar palabras a las que no sabía poner nombre.
Jamás te tuve compasión, por que sería admitir que eres más débil que los demás. Y eso no es cierto. Con el tiempo te rescaté, como un juguete olvidado al que nunca supe valorar. Comencé a apreciar tus matices. Tu manera de atreverte y conformarte. Y descubrí que de forma inconsciente también, me habías impreso el optimismo y la fuerza de espíritu, carácter de no retorno. El mérito y admiración que siempre le había concedido a ella, comencé a verlo reflejado en ti también.
Humanicé mis héroes en un acto de humildad, descubriendo que nadie es, ni tan bondadoso, ni tan infame. Nadie sirve de refugio absoluto, ni de modelo a seguir. Te di una tregua, me conformé. Porque él es, pero tú eres también.
En mis venas se funde esa rebeldía, focalizada en parte hacia ti y a mis pretextos de debilidad, que no son más que astillas que están fuera de mi alcance. Y se retuercen contra mí, estremeciendo mi parte más crítica. Situándome frente a frente con la persona que soy realmente. Impulsándome a alcanzar mis metas, por encima de cualquier otro sentimiento.
Todo es tan importante como el peso que le queramos dar en nuestra mente.
"Mi corazón está tranquilo"
Jamás te tuve compasión, por que sería admitir que eres más débil que los demás. Y eso no es cierto. Con el tiempo te rescaté, como un juguete olvidado al que nunca supe valorar. Comencé a apreciar tus matices. Tu manera de atreverte y conformarte. Y descubrí que de forma inconsciente también, me habías impreso el optimismo y la fuerza de espíritu, carácter de no retorno. El mérito y admiración que siempre le había concedido a ella, comencé a verlo reflejado en ti también.
Humanicé mis héroes en un acto de humildad, descubriendo que nadie es, ni tan bondadoso, ni tan infame. Nadie sirve de refugio absoluto, ni de modelo a seguir. Te di una tregua, me conformé. Porque él es, pero tú eres también.
En mis venas se funde esa rebeldía, focalizada en parte hacia ti y a mis pretextos de debilidad, que no son más que astillas que están fuera de mi alcance. Y se retuercen contra mí, estremeciendo mi parte más crítica. Situándome frente a frente con la persona que soy realmente. Impulsándome a alcanzar mis metas, por encima de cualquier otro sentimiento.
Todo es tan importante como el peso que le queramos dar en nuestra mente.
"Mi corazón está tranquilo"
domingo, 19 de mayo de 2013
No te salves
Ahogándonos en nuestra propia imperfección, profesamos lealtad a la doble moral. Bailamos el tango falaz, escondiéndonos tras grotescas máscaras de carnaval. Esbozando una sonrisa felina y canalla.
Jugamos a encontrar al inocente y al verdugo. No dudamos en ejecutar juicios de filo de navaja. Ingenuos, pensamos que con una sola conciencia basta. Que todo se reduce a cara o cruz. Como si fuésemos autómatas planos que se tropiezan unos con otros. Nos infectamos de indolencia si alguien nos abofetea con un ataque de sinceridad o de culpa ante algo a lo que nuestra aparente perfección no nos dejaría caer.
Y sin embargo, tras la máscara, navegamos en la idea feliz de que el arrepentimiento lo cura todo, escudándonos detrás del perdón, diluyendo nuestra culpa en halagos, justificando nuestros actos. A veces incomprensibles hasta para nosotros mismos.
Átalas, átame. Rebúscalas, retuércelas. Dales mil sentidos. Al fin y al cabo, siguen siendo palabras. Baila, baila...
Jugamos a encontrar al inocente y al verdugo. No dudamos en ejecutar juicios de filo de navaja. Ingenuos, pensamos que con una sola conciencia basta. Que todo se reduce a cara o cruz. Como si fuésemos autómatas planos que se tropiezan unos con otros. Nos infectamos de indolencia si alguien nos abofetea con un ataque de sinceridad o de culpa ante algo a lo que nuestra aparente perfección no nos dejaría caer.
Y sin embargo, tras la máscara, navegamos en la idea feliz de que el arrepentimiento lo cura todo, escudándonos detrás del perdón, diluyendo nuestra culpa en halagos, justificando nuestros actos. A veces incomprensibles hasta para nosotros mismos.
Átalas, átame. Rebúscalas, retuércelas. Dales mil sentidos. Al fin y al cabo, siguen siendo palabras. Baila, baila...
jueves, 2 de mayo de 2013
"Simbolista"
Imprimo lazos, vanos consuelos, creencias ciegas. Mis "no concibo", mis amuletos. Certezas cálidas, atemporales, que me seguirán apuntillando al suelo aunque mi vida se tambalee.
Elevo a las personas más especiales al concepto de símbolo. Las eternizo, pensando que caminarán por siempre a mi lado. No hay sitio para el dolor o la adversidad en mi visión feliz. Asumo y me repito a mi misma que mis amuletos siempre estarán a salvo. De alguna forma es el consuelo de sentir, que pese a que haya cicatrices en mi vida, ellos son mi suspiro ligero, mi isla calma entre la tempestad.
Me niego a tener que descubrir a que me agarraré si se van, si dejan de ser cómo los soñé. Si sucumben y se reducen a rescoldos. Tengo miedo a que se desmoronen, pero no me dejo vencer por la realidad. Por qué para mi no son de otra manera que como están idealizados en mi mente. Han dejado una huella que ni ellos mismos podrán borrar.
Me niego a tener que descubrir a que me agarraré si se van, si dejan de ser cómo los soñé. Si sucumben y se reducen a rescoldos. Tengo miedo a que se desmoronen, pero no me dejo vencer por la realidad. Por qué para mi no son de otra manera que como están idealizados en mi mente. Han dejado una huella que ni ellos mismos podrán borrar.
Los símbolos sobreviven a lo material. Se adhieren a nosotros y nos perfilan, como parte de nuestra personalidad. En cierto modo, son eternos, mientras haya alguien que decida mantenerlos encendidos.
Únicamente me arrodillo a mis símbolos. Me sobra la cruz.
Mientras desnudo el ruido de mi mente
saber que estás ahí me hace más fuerte...
y en la distancia de este mundo incierto,
yo saludo a mi suerte.
sábado, 27 de abril de 2013
You (el sexto 26)
Tú, a ciento veinte latidos por segundo.
Tú, y esa mirada limpia que centellea en la oscuridad.
Tú, asegurando mi aliento en tu pulmón.
Tú, y esos brazos que me envuelven y me sumen en tranquilidad.
Tú, mi catalizador.
Tú...
Tú, y esa mirada limpia que centellea en la oscuridad.
Tú, asegurando mi aliento en tu pulmón.
Tú, y esos brazos que me envuelven y me sumen en tranquilidad.
Tú, mi catalizador.
Tú...
domingo, 14 de abril de 2013
Inconexa
Los días caen como un sueño pesado, cubiertos de un parpadeo largo. Temo de no poder controlarme y empezar a gritar en medio de la noche, sin ningún motivo aparente, y a la vez por tantos. Gritar simplemente para emitir algún sonido, o impulsivamente para imitar otros grabados.
Gritar sin control, de forma aséptica, sacando a relucir los instintos más primarios, acentuados por el sueño y el minado en la razón. Gritar como un faro en la oscuridad, para alertar que seguimos aquí, y que estamos buscando tierra.
Gritar sin control, de forma aséptica, sacando a relucir los instintos más primarios, acentuados por el sueño y el minado en la razón. Gritar como un faro en la oscuridad, para alertar que seguimos aquí, y que estamos buscando tierra.
jueves, 14 de marzo de 2013
"Nunca más" (11)
No hay nada más. Sólo es una estancia a rebosar, de objetos huérfanos. Huellas de alma por todas partes. Imágenes que sin llegar a mi mente directamente, parecen retumbar en la retaguardia.
Hubo un tiempo, en el que estar en éste preciso lugar me daba paz. Era como si tu aliento siguiera habitando en estas cuatro paredes. Y me veía sentada a tu lado de nuevo, correteando por los pasillos, durmiendo en tu cama, susurrando a los árboles... era tan fácil cerrar los ojos y pensar que estabas en otra habitación, que en cualquier momento aparecerías a mi lado... pero esa sensación se fue difuminando con los años. Parecía que te hubieses ido definitivamente. Hizo falta el tiempo suficiente para re-interpretar y asumir esta casa como una estancia vacía. Para descubrir que no hay nada más, que simplemente dejamos de ser. Ahora entiendo que es exactamente la aceptación: abandonar los falsos espejismos.
Se podría decir que el catorce de marzo de hace once años, una parte de mí murió contigo. Y se hizo tan insignificante como la ceniza atravesando el frío cortante de una mañana de nieve. Aquella fue tu humilde manera de volver a la tierra. El germen de conversaciones, de momentos nonatos...la posibilidad, el llegar a ser se marchó, en diminutas partículas, imposibles de alcanzar, imposibles de volver a unir. Parecía la prueba gráfica de que cada ser es y será irrepetible, que surge de la casualidad, y que es temporal.
En noches como hoy te imagino observándome, comunicada conmigo de alguna forma. Sé que te marchaste para siempre. Pero me gusta ampararme en este juego ocasionalmente.
Hubo un tiempo, en el que estar en éste preciso lugar me daba paz. Era como si tu aliento siguiera habitando en estas cuatro paredes. Y me veía sentada a tu lado de nuevo, correteando por los pasillos, durmiendo en tu cama, susurrando a los árboles... era tan fácil cerrar los ojos y pensar que estabas en otra habitación, que en cualquier momento aparecerías a mi lado... pero esa sensación se fue difuminando con los años. Parecía que te hubieses ido definitivamente. Hizo falta el tiempo suficiente para re-interpretar y asumir esta casa como una estancia vacía. Para descubrir que no hay nada más, que simplemente dejamos de ser. Ahora entiendo que es exactamente la aceptación: abandonar los falsos espejismos.
Se podría decir que el catorce de marzo de hace once años, una parte de mí murió contigo. Y se hizo tan insignificante como la ceniza atravesando el frío cortante de una mañana de nieve. Aquella fue tu humilde manera de volver a la tierra. El germen de conversaciones, de momentos nonatos...la posibilidad, el llegar a ser se marchó, en diminutas partículas, imposibles de alcanzar, imposibles de volver a unir. Parecía la prueba gráfica de que cada ser es y será irrepetible, que surge de la casualidad, y que es temporal.
En noches como hoy te imagino observándome, comunicada conmigo de alguna forma. Sé que te marchaste para siempre. Pero me gusta ampararme en este juego ocasionalmente.
viernes, 15 de febrero de 2013
Un parte de mí
El parque donde aprendí a andar, testigo de paseos de madre, hija y nieta. Las comidas en familia, los madrugones de carretera y manta. La estación, apostada con mirada desafiante, como insignia del reencuentro y del retorno. Y cientos de retazos más de vida anterior.
Un lugar para ser un destello entre el océano. La ciudad que abraza, formada a partir de piezas de distintas épocas y vivencias, cada una con un encanto particular. Grandeza hasta donde alcanza la vista.
Eres esa lágrima que mi madre asoma, aunque ya no seas la misma, por los pasos que no volverán a ser dados sobre tu asfalto. Pero sigues siendo esencia, esa que late y agarra en un acto de rebeldía, como llamándote. Para decir que juegues una vez más a hundirte en su corazón.
Me ganaste.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Cobre trenzado
Tus deseos de huir me hacen sentir impotente. No te puedo brindar lo que ansías desde lo más profundo de tu corazón. Sólo te puedo ayudar con palabras inútiles, gastadas, rehechas una y otra vez, para hacerte olvidar al menos unos instantes esa mano fría que aprisiona tu aliento, o quizás para arrojar un poco de luz. Demasiados frentes abiertos, demasiados eternos retornos sin respuesta.
Aguanto días y días sin oír tu voz, hasta que me ahogo de sed. La calmo con una tranquilidad desamparada, limitándome a asentir mientras intentas hacerme testigo, como si nunca me hubiese ido. Te imagino con tintes azules y una expresión cansada. Las conversaciones ligeras son cada vez más infrecuentes, a menudo cotidianas y monocordes, que se escapan del guión.
Finalmente nos cansamos, nos quedamos con un poco de tristeza ajena, y en el silencio de la incertidumbre se escapa un leve suspiro, eco de otro lejano. Fin de la conexión, tú a tu vida, y yo a la mía...
Aguanto días y días sin oír tu voz, hasta que me ahogo de sed. La calmo con una tranquilidad desamparada, limitándome a asentir mientras intentas hacerme testigo, como si nunca me hubiese ido. Te imagino con tintes azules y una expresión cansada. Las conversaciones ligeras son cada vez más infrecuentes, a menudo cotidianas y monocordes, que se escapan del guión.
Finalmente nos cansamos, nos quedamos con un poco de tristeza ajena, y en el silencio de la incertidumbre se escapa un leve suspiro, eco de otro lejano. Fin de la conexión, tú a tu vida, y yo a la mía...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)