El norte que te lleva al final de cada etapa. Cierro los ojos y pienso en mis sombras que se ríen en vidas de papel, que forjan su vida en el subjuntivo y rozan el ideal, mientras yo vivo mi propia transición. Una transición que me parece ajena, como de una vida anterior. Esa imperfecta vida anterior.
Y mientras me alejo de mi sinfonía inacabada, de todos esos planes sin cumplir, no paro de pensar en todo lo que dejo en un punto y aparte.