lunes, 31 de octubre de 2011

Dualidad

Aquí estamos, con nuestras soledades complementarias que nunca se podrán unir. Siempre existirá esa barrera entre tú y los demás, ese algo que solo tú sabrás. Ambos sabemos que es imposible darle toda tu intimidad a alguien. Siempre habrá algo oculto, y es algo tan insalvable como tus rasgos ineludibles.

Deseo correr a tu lado pero mis labios se paralizan. Y no solo hacía tí. Y tu pensarás, para que sirve ser sinceros entre nosotros, si tú conoces tu verdad, y yo puedo adivinarla en tu mirada, en todo lo que ocultas, esas metas enterradas, esos muros, esas fronteras que de alguna forma nos definen. Quizá a lo único que tengamos miedo es a ser auténticos, profundos y trascendentales. O no queremos aceptar que somos humanos y tenemos limitaciones emocionales. Que no podemos controlar nuestra propia vida.

Vamos sumando ausencias por latidos, unas veces tú, otras yo. A veces no conseguimos llegar al mismo punto a la vez. Cosas de la distancia y del silencio.



Otras veces, hay una pequeña fisura en tu muro infranqueable, y me dejas mirar más allá de tus ojos. Me sonrío a mi misma. Por hoy es suficiente.

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