domingo, 25 de septiembre de 2011

(11 de Septiembre de 2011)

Lo único que puedo pensar es en esa maldita brújula, que siempre señala el momento de partir.

El norte que te lleva al final de cada etapa. Cierro los ojos y pienso en mis sombras que se ríen en vidas de papel, que forjan su vida en el subjuntivo y rozan el ideal, mientras yo vivo mi propia transición. Una transición que me parece ajena, como de una vida anterior. Esa imperfecta vida anterior.

Y mientras me alejo de mi sinfonía inacabada, de todos esos planes sin cumplir, no paro de pensar en todo lo que dejo en un punto y aparte.

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